martes, 26 de noviembre de 2013

PAN DE JENGIBRE en un día perfecto


Hoy os traigo una receta buenísima y muy navideña. No es mía, ni de nadie en concreto, es de la tradición anglosajona. Una de las recetas más utilizadas para Navidad.

Yo la hice en formato bizcocho, pero se puede usar también para las galletas. De hecho, tengo una receta de galletas de jengibre en Facebook que lleva las mismas especias, aunque el resto de los ingredientes varían. Os dejo el enlace a las galletas https://www.facebook.com/photo.php?fbid=276772462374018&set=a.270475289670402.78503.259706697413928&type=3&theater




Ingredientes:

250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. harina
400 gr. azúcar moreno
200 gr. melaza
4 huevos
2 cucharada sopera de canela
1 cuharadita de jengibre molido
1/2 cucharadita de nuez moscada
1/2 cucharadita de clavo molido
1/2 sobre de levadura química
1 pellizco de sal


Elaboración:

Precalentamos el horno a 175 grados. 

Se bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. 
Mientras, pesamos la harina y le añadimos la sal, la levadura y todas las especias, mezclándolo todo.Reservamos.
Añadimos a la mantequilla los huevos de uno en uno. Después, la melaza o miel de caña. Por último, incorporamos la harina mezclada, de cucharada en cucharada.
Rociamos el molde de aluminio con spray antidesmoldante y vertemos la mezcla. Horneamos durante unos 40 minutos o hasta que lo pinchemos y el palillo salga liimpio.
Yo usé un molde rectangular de 9x13 pulgadas. 

Y ahora os voy a contar con qué motivo hice esta tarta. Pues tengo una amiga a la que quiero un montón que cumplió años. Nos invitó a su huertecito a plantar semillas, que nos hacía mucha ilusión. Y aquí estamos:


Después de plantar habas, cebollas, ajos, cebolletas, etc., pasamos a reponer fuerzas con una liviana comida. Yo me encargué del dulce y quería recrear el trocito de campo donde íbamos a plantar. 
Cogí mi bizcocho de jengibre, lo bañé con mucho almíbar, le puse una buena capa de ganache de chocolate y para los caballones, usé toblerone. Lo volví a cubrir de ganache y le puse por encima los recortes triturados del bizcocho, para simular la tierra. Luego en 0,2 intenteté modelar a los anfitriones. Pero, entre las prisas y los baches (se rompieron las figuras), quedaron regular. Pero hicieron la gracia, que era de lo que se trataba. 

´

Los demás hicieron unos platos exquisitos. Teníamos empanada de morcilla con manzana para chuparse los dedos. Una tortilla de patatas, de las de verdad. Una pastela..... que es la mejor que he probado nunca. Una ensalada de pimientos exquisita. El resto de comida era baja en calorías: callos, barbacoa de morcilla, chorizo, panceta y pollo. Todo regado con unos buenos vinos. Me declaro oficialmente catadora profesional de comida y vino, ¡¡¡qué felicidad!!! Mirad qué momentazo: reposando la comida e intentando parar el tiempo. 



Fue un día de los que quedan en el recuerdo para siempre. 

Besossssssssssssssss y gracias por leerme!!!!!











viernes, 15 de noviembre de 2013

Hijos, filosofía y brownie


Hoy estoy muy triste. Realmente llevo una semana muy triste. Y como necesito reaccionar, me voy a dar a mí misma una buena dosis de chocolate, que seguro que me anima un poco.




Es curioso cómo funciona nuestra cabecita. La mía no para de dar vueltas a velocidad vertiginosa. Si los pensamientos son positivos, me da un subidón impresionante. Pero, como sean negativos, me hunden en la más absoluta de las miserias.

Y es que la condición humana es un poco autodestructiva. Tendemos a machacarnos y re-machacarnos por las cosas que no hacemos bien, por lo que no tenemos, por lo que podríamos haber hecho....

Necesito que alguien me diga cómo se para este mecanismo. Necesito, ahora mismo, poder valorar las cosas positivas que tengo y no mirar sólo lo que he perdido. Y como estoy en plan filosófico, sigo. Hay dos cosas muy importantes que han dado un giro de 365º a mi vida:

La primera, y más importante, mis hijos. Son parte de mí, como si fueran un órgano vital sin el que no pudiera seguir viviendo. Todo gira en torno a ellos y, aunque a veces desespere por el estrés, no concibo una vida diferente. Estamos todo el día corriendo porque llegamos tarde al cole, a inglés, a tenis..... Poniendo lavadoras, recogiendo diez mil cosas que dejan en medio, regañando para irse a la cama. Hay noches que tengo la sensación de haber pasado todo el día enfadada, pero una sola sonrisa de ellos lo cambia todo. Son mi motor, mi pensamiento positivo cuando no tengo fuerzas y mi alegría cuando estoy triste. Aunque cuando no estoy con ellos, vuelve mi tristeza.




Paro un poco porque estoy acabando con todos los pañuelos del mundo mundial y os doy la receta de este maravillosos BROWNIE:

150 gr. mantequilla a temperatura ambiente (no vale calentarlo en el micro eh???)
300 gr. azúcar
3 huevos
190 gr. harina
Media cucharadita de levadura
Un pellizco de sal
150 gr. chocolate derretido
50 gr. chocolate en polvo (si no tenéis chocolate en polvo, ponéis 50 gr. más derretido).
2 cucharaditas vainilla
200 gr. nueces en trocitos

El proceso de elaboración.

Precalentamos el horno a 180º
Pesamos la harina y la mezclamos bien con la sal, la levadura y el cacao en polvo.
Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que quede una crema blanquecina. Añadimos los huevos de uno en uno (si no se incorporan bien, agregamos parte de la harina.).
Añadimos la vainilla y, a continuación, el chocolate derretido. Incorporamos la mezcla de harina poco a poco. Lo último las nueces. Reservamos 50 gr. para decoración y las otras las troceamos un poco.
Rociamos nuestro molde de aluminio con spray antiadherente (yo prefiero el Dubor o el Bake Easy).
Horneamos unos 30-35 minutos. De todas formas, siempre hay que comprobar el estado de la cocción pinchando el bizcocho antes de sacarlo.


Éste era el aspecto de mi brownie recién salido del horno.
Yo lo decoré con una capa de dulce de leche. Le puse encima las nueces y chocolate laminado ( que hice raspando la tableta con un cuchillo). Por último, dejé caer chocolate con leche derretido. Como pensé que no era suficientemente calórico, lo serví con helado de chocolate y tarta de nata.

A estas alturas supongo que os estaréis preguntando cuál es la segunda cosa que ha dado un giro a mi vida (también es posible que no os estéis preguntando nada). Por si acaso, os lo digo: es el FONDANT. Y sabéis que?????? Que os lo cuento en una próxima entrada, porque ésto se está haciendo muy laaaaaaaaargo.

Y me despido con una imagen bastante apropiada. Besos!!!!!!!!!!!!










jueves, 17 de octubre de 2013

SEGUNDO ANIVERSARIO DE LA BOUTIQUE DE LA REPOSTERIA



Parece mentira... Dos años ya!!!!!

Es cierto que el tiempo pasa rápido, pero si echo la vista atrás... los días de  La Boutique de la Repostería, han tenido un largo proceso. Cuántas emociones encontradas!!!!!

¿Sabéis algo? A veces tengo un sentimiento de culpabilidad terrible. Desde que se abrió La Boutique, creo que le dedico mucho tiempo a ésto. Me paso la vida haciendo flores, bocetos, preparando cursos... Creo que no le dedico suficiente tiempo a mis hijos. Pero, ayer, mi niño tenía que hacer un trabajo para el cole. Necesitaba una cartulina y, de camino a comprarla, le pregunté: ¿sabes ya de qué vas a hacer tu trabajo? Y me respondió: "De tu profesión, mami, de tus tartas. Mi trabajo lo voy a hacer sobre tí". Y yo, con los ojos abiertos como platos, le respondí: "Pero tú sabes que ésta no es mi profesión de verdad". Y añadió: "yo de la otra no sé nada". 
De pronto me dí cuenta de que estaba orgulloso de mí y de mis tartas, mis galletas y mis flores. Empecé a recordar que mi hija el año pasado hizo lo mismo: un trabajo de clase y llevó galletas, brownies... No sé si lo estoy haciendo bien, no sé si el tiempo que ésto les resta merece la pena, pero sí sé que mis hijos están orgullosos de mí y eso me hace feliz (ahora mismo me caen dos lágrimas por las mejillas). 



Ya me he limpiado el rimmel . Sigo.
Celebramos el segundo aniversario de una forma muy especial, con gente muy querida y con una ayuda inigualable. Estuve semanas diseñando la tarta y la mesa dulce. Dibujé diez mil bocetos (soy andaluza y exagerada). Lo primero que hice fue la peonía. No sabía dónde la iba a poner, pero sabía que estaría. Compré otros diez mil cacharros. Y al final, quedó así:


La tarta era de cuatro sabores: cereza, frambuesa, fresa y chicle. Si no recuerdo mal, llevaba 500 gr. mantequilla, 500 de azúcar, 650 de harina, 8 huevos, 150 ml. nata y aromas. Cada piso llevaba un aroma y un color diferente, por lo que los tuve que hornear en cuatro veces. Intentaba que los colores de dentro fueran los mismos de los de fuera. Se asemejaban:


Además, hice bizcocho de sobra para luego poder llenar los push-up pops. Puse capas de bizcocho, alternadas con capas de Swiss Meringue Buttercream con sabor a algodón de azúcar. 


También hubo mousse de fresa y chocolate blanco, en unos botecitos muy coquetos:


Además hice cupcakes y mini cupcakes. Todo muy rosa. Hubo cakepops de oreo. Y unas galletas divinas...




Y, por último, unas fotos de las personas que nos acompañaron. Son amigos de verdad. Las relaciones personales son difíciles, pero con ellos he encontrado serenidad y seguridad. Y éso no es nada que se pueda imponer, simplemente fluye.....



 Un beso gigante!!!!